- Autor: Alberto Martinez
- Archivado en: Iluminación
- Fecha: 13 Ene ,2010

Hace ya unos meses de su salida, pero tengo noticias de ello ahora, por lo que os voy a contar ahora. Una empresa española, Ermec, sacó hace unos meses unos tubos “fluorescentes” de LEDs UV, que desinfectan mediante un proceso fotoquímico.
Los microorganismos que contaminan el medio ambiente en el interior son casi en su totalidad compuestos a base de carbono o constituidos sobre una base orgánica. Estos compuestos se desintegran cuando se exponen a los rayos UV de alta intensidad entre los 240 a 280nm. Las ondas cortas de luz ultravioleta pueden destruir el ADN de los microorganismos vivos. La eficacia del los UVC está directamente relacionada con la intensidad y el tiempo de exposición.
Una cosa importante, no todos los microorganismos son malos, solo que en algunos ambientes no son nada deseables.
Más información a continuación.

Hace un tiempo os hablábamos de que en el suelo una estación del metro de Tokio existía material piezoeléctrico para generar electricidad. Hasta el día 25 pusieron algo similar en Shibuya, unas luces de Navidad que se alimentaban de las pisadas de la gente que pasaba por allí.
El panel está instalado frente a la estación de Shibuya. Este panel, de 90 centímetros cuadrados, genera 0,5 vatios cuando una persona de 60kg da dos pasos sobre él. Sigue leyendo el artículo.

Después de un año de ingeniería, modelado y ensayos, la estrella más grande del mundo de Navidad ahora se cierne sobre la autopista A9, cerca de la entrada norte de Munich.
Han colocado 9.000 LEDs en este aerogenerador (que utilizan menos energía que un secador de pelo) de 70 metros de punta a punta en un aerogenerador. Ha sido posible con la colaboración de Siemens y el artista Michael Pendry. Un video y más información después del salto.
- Autor: Alberto Martinez
- Archivado en: Iluminación
- Fecha: 18 Dic ,2009
Actualmente en muchas ciudades se están instalando semáforos que utilizan LED’s en lugar de las tradicionales bombillas incandescentes, y que suponen un gran ahorro energético, del orden del 75 o 80%. Además su duración es mucho mayor, por lo que se reduce el mantenimiento.
Pero como todo, también tienen sus desventajas, y es, curiosamente, ¡que no derriten la nieve en invierno! Claro, al no generar calor y si el viento sopla en la dirección adecuada, las luces quedan tapadas. Esto puede generar graves problemas en el tráfico, como os podréis imaginar.
Por ahora la solución que se usa es enviar a alguien a limpiarlos, aunque a veces cuando llegan la nieve ya se ha caído por su propio peso, porque ha subido la temperatura, o porque se la ha llevado el viento.
Una solución más práctica sería instalar algún tipo de sistema de calefacción que se pudiera activar cuando hubiera nieve, pero obviamente esto redundaría en una reducción del ahorro energético que suponen estos semáforos.
Vía | Autoblog | Ecomicrosiervos