Científicos de la sede en Singapur del “Instituto de Bioingeniería y Nanotecnología” (IBN) han realizado un avance sin precedentes en la transformación del dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero, en metanol, producto muy utilizado en la industria, y además un buen biocombustible. Mediante el uso de “catálisis orgánica”, los investigadores han utilizado el dióxido de carbón activado en un proceso suave y no tóxico, para producir el compuesto químico más útil.
Este es un avance muy importante, ya que las emisiones de dióxido de carbono siguen siendo una cuestión de debate mundial por ser las causantes del cambio climático.

En el IBN, los científicos han sido capaces de reaccionar con el dióxido de carbono, mediante una reacción estable de catálisis orgánica, llamada N-heterocíclicos carbene (NHC), bajo condiciones suaves en aire seco. “El NHC han demostrado un enorme potencial para la activación y la fijación de dióxido de carbono”, dice Nurhanna Siti Riduan, un alto cargo en el laboratorio oficial del IBN. “Nuestro trabajo puede contribuir a transformar el exceso de dióxido de carbono en el medio ambiente en productos útiles, como el metanol.”
Una combinación de sílice y de hidrógeno – llamado hidrosilano – se añade al NHC y al dióxido de carbono activado, que se transforma en metanol a través de la hidrólisis. “El hidrosilano proporciona el hidrógeno, que se une con el dióxido de carbono en una reacción de reducción (una redox básica de química). Esta reducción de emisiones de dióxido de carbono de manera eficiente es catalizada por el NHC incluso a temperatura ambiente. El metanol es fácilmente obtenible de la gama de productos de la reacción de dióxido de carbono”, explica el Dr. Yugen Zhang, IBN jefe de equipo y principal investigador científico.
“Nuestra investigación anterior sobre los NHCs ha demostrado sus múltiples aplicaciones, como poderosos antioxidantes para luchar contra las enfermedades degenerativas, y como catalizadores eficaces para transformar los azúcares en una fuente de energía alternativa. Hemos demostrado que los NHCs también pueden aplicarse con éxito a la conversión de dióxido de carbono en metanol, lo que ayuda a liberar el potencial de este gas”.
La investigación científica se vuelve cada vez más importante encontrar soluciones que frenar el calentamiento global. La investigación actual se centra en la química verde, que tiene por objeto eliminar el uso de sustancias peligrosas para evitar la contaminación ambiental. La investigación del IBN tiene como objetivo la producción en masa de metanol de forma rentable, y además reducir la cantidad de dióxido de carbono liberado a la atmósfera.
“Estamos innovando en la creación de métodos eficaces de generación de energía limpia mediante la nanotecnología y la química verde”, explica el profesor Jackie Y. Ying, director ejecutivo del Instituto de Bioingeniería y Nanotecnología. “A la vista de la contaminación ambiental, el calentamiento global y la creciente demanda, y la disminución de recursos de combustibles fósiles, esperamos proporcionar una alternativa viable energética para la industria mediante la eficacia de la conversión y el secuestro de dióxido de carbono. “
Fuente: gizmag (ingles)
Via: gizmodo